Agentes de la Policía Nacional han desarticulado una organización criminal de origen nigeriano especializada en la falsificación de tarjetas bancarias, fraude a través de Internet, falsificación de documentos y blanqueo de capitales

El fraude es uno de los principales delitos cometidos a través de la Red y uno de los más lucrativos.Golpe de la Policía Nacional al mercado negro de tarjetas bancarias en Internet a nivel mundial.La investigación ha permitido desarticular una organización internacional responsable de un fraude millonario, con víctimas en todo el mundo y que operaba desde Madrid, donde 36 personas han sido arrestadas

Internet era su campo de actuación, comerciaban con tarjetas bancarias de terceros en la deepweb y la darknet, punto de partida para los ciberinvestigadores.Sólo durante el año pasado, la Policía Nacional ha llevado a cabo diversas operaciones relacionadas con esta misma tipología delictiva, con un resultado de 32 organizaciones o grupos delictivos desarticulados y más de 300 detenidos

Atención a falsos resultados en los buscadores, no enviar fotografías de tu DNI o pagar a través de plataformas seguras son algunas de las pautas básicas de la Policía para proteger nuestro dinero en la Red

15-febrero-2020.- Agentes de la Policía Nacional han desarticulado una organización criminal de origen nigeriano especializada en la falsificación de tarjetas bancarias, fraude a través de Internet, falsificación de documentos y blanqueo de capitales. Sus 36 integrantes han sido detenidos por un fraude que sobrepasa el millón y medio de euros y cuyos afectados residen en un total de 37 países.
Esta investigación es fruto de la estrategia diseñada por la Policía Nacional para luchar contra las redes criminales dedicadas a la comisión de todo tipo de delitos contra el patrimonio a través de Internet y que, unida al resto de las investigaciones llevadas a cabo durante el año 2019, ha permitido desarticular 32 organizaciones o grupos delictivos, con más de 300 detenidos en todo el territorio español.
La operación Market se inició tras un exhaustivo análisis de operaciones con tarjetas bancarias vendidas en foros especializados de carding, que es como se denomina al uso ilegítimo de las tarjetas de crédito pertenecientes a otras personas con el fin de obtener bienes realizando fraude con ellas. Este mismo análisis también se llevó a cabo en los mercados clandestinos darkweb, que es como se conoce al contenido que se puede encontrar en las diferentes redes a las que sólo se puede acceder con programas específicos.
Se expidieron más de 70 tarjetas bancarias fraudulentas

Los investigadores dieron con un punto de compromiso coincidente en la plataforma online de un conocido supermercado. De forma sistemática, el establecimiento soportaba actuaciones ilícitas al haber sido vulnerados todos sus procedimientos de solicitud, verificación y emisión de las tarjetas bancarias y, como consecuencia, se habían expedido más de 70 tarjetas bancarias fraudulentas, con las que se había llevado a cabo un fraude de más de 1.500.000 euros.
En una primera fase, se aportaba documentación con distintas identidades falsas para la emisión de las tarjetas bancarias a la financiera emisora de las tarjetas de pago. Posteriormente, una vez recibidas en los domicilios bajo el control de los investigados, se producía el uso fraudulento de las tarjetas agotando el crédito existente en ellas.
Finalmente, los delincuentes abonaban la deuda generada de forma online aportando numeraciones de tarjetas bancarias extranjeras de origen fraudulento obtenidas en foros privados de internet, así como en la deep web y la darknet. Así es como ciudadanos de 37 países tan dispares como Panamá, Malasia, China o Colombia se han visto afectados por este fraude.
Para vender en el mercado secundario estos productos disponían de perfiles en las principales redes sociales y plataformas de venta entre particulares, en los que los ofertaban a precios sensiblemente inferiores a los originales.
Importantes medidas de seguridad para evitar ser detectados
Entre las medidas interpuestas por la organización para evitar ser detectados por los investigadores se encuentran la utilización de documentos de identidad falsos, diferentes técnicas para hacer anónimas sus actividades por internet o la realización de las compras desde el extranjero. Todo ello en un intento de hacer prácticamente imposible el rastreo de sus actividades por los agentes de la autoridad.
El órgano judicial instructor dispuso la entrada y registro de forma simultánea en los seis domicilios de los principales investigados, repartidos por toda la provincia de Madrid, así como la detención y puesta a disposición judicial de los principales colaboradores, llevándose a cabo un total de 36 detenciones. En los registros efectuados se han recuperado numerosos productos tecnológicos de alta gama comprados fraudulentamente, así como dinero en efectivo, documentos falsificados y material informático dedicado a esta faceta delictiva. También se han intervenido documentos de contabilidad interna empleados por los miembros de la organización.
Durante el año pasado, la Policía Nacional llevó a cabo diversas operaciones relacionadas con esta misma tipología delictiva, con un resultado de 32 organizaciones o grupos delictivos desarticulados y más de 300 personas detenidas.
Pautas básicas de seguridad
Los expertos de la Policía Nacional han elaborado unas pautas básicas de seguridad que permitirán un uso más seguro de Internet y de los medios de pago:
1. Comprueba que los enlaces patrocinados del buscador te redirigen a la página web oficial y no a otra (aunque sea muy similar)
2. Desconfía de webs que ofrezcan productos con descuentos increíbles, ofertas relámpago y que se anuncian a través de enlaces patrocinados y plataformas de compra-venta
3. Asegúrate que en la web están visibles los datos fiscales de la empresa y comprueba que existe, busca en Internet opiniones y referencias
4. Lee los términos y condiciones, el aviso legal… la “letra pequeña”
5. Realiza tus pagos a través de plataformas seguras y duda si los métodos de pago de confianza tienen un gran sobrecoste o si no hay teléfono de atención al cliente,
6. No envíes fotografías de tu documentación personal a desconocidos ni facilites tus datos bancarios por teléfono
7. En caso de duda, contacta con los perfiles oficiales de la Policía Nacional en Twitter (@policia) y en Facebook (@policianacional)

 

 

Otras noticias: La Guardia Civil desarticula una organización criminal especializada en butrones en entidades bancarias y gasolineras.Se ha detenido a 6 personas e imputado a otras 2 por su presunta implicación en 7 delitos de robos con fuerza y pertenencia a organización criminal


Se dividían en dos células que estaban coordinadas entre sí para dificultar la labor policial y operaban siempre en establecimientos aislados y con poco tránsito de personas
Días antes del robo se desplazaban hasta el lugar para esconder las herramientas que utilizarían el día del robo y durante toda la preparación del mismo mantenían grandes medidas de seguridad para evitar ser sorprendidos
Agentes de la Guardia Civil, en el marco de la operación “Moraleja Madrid”, han desarticulado a un grupo criminal dedicado a perpetrar robos con fuerza, por el procedimiento del butrón, en entidades bancarias y gasolineras situadas en localidades de Madrid, Toledo y Guadalajara.


Con esta operación se ha detenido a 6 personas e imputado a otras 2 por su presunta implicación en 7 delitos de robos con fuerza (2 en gasolineras y 5 en entidades bancarias) y pertenencia a organización criminal.

La investigación se inició el pasado mes de octubre, cuando se tuvo conocimiento de la comisión de varios robos con fuerza en oficinas de entidades bancarias y gasolineras que respondían a un mismo patrón de actuación, por lo que los agentes sospecharon que podría tratarse de un mismo grupo criminal.
Tras las primeras investigaciones los agentes localizaron un grupo, compuesto por seis varones, de origen albano-kosovar, que se dedicaban a la comisión de delitos de robo con fuerza en localidades pertenecientes a Madrid, Toledo y Guadalajara.>
Asimismo, comprobaron que el grupo estaba dirigido por dos cabecillas, que en el pasado formaban parte de un mismo grupo criminal dedicado a la comisión de delitos contra el patrimonio y que, en la actualidad, cada uno lideraba una célula del grupo.
Estos subgrupos estaban interconectados y coordinados entre sí pero actuaban por separado con el fin de dificultar la labor policial en el caso de ser detectado  alguno de ellos.
La organización actuaba siempre siguiendo un mismo patrón. Los líderes de cada célula solían realizar diferentes desplazamientos alocalidades con poca población y poca actividad, con el fin de ubicar sucursales bancarias y estaciones de servicio apartadas de los núcleos urbanos.
Una vez que el líder había seleccionado el lugar, hacían un estudio preliminar de la zona con el fin de determinar las medidas de seguridad, presencia policial, seguridad privada y vías de escape, para evitar ser detenidos en caso de ser sorprendidos.

Anulaban los teléfonos y los sistemas de alarma

Unos días antes de la materialización del robo, un miembro del grupo se desplazaba hasta el lugar con las herramientas que iban a utilizar en el robo y las escondían en un lugar cercano. De esta forma, el día del robo, acudían en dos coches y establecían numerosos puntos de seguridad previos con el fin de extremar las precauciones para no ser sorprendidos.
A la hora de cometer el robo en primer lugar cortaban la línea telefónica o rompían los cajetines del sistema de alarma, y tras ello huían del lugar hasta un punto cercano donde permanecían ocultos un tiempo prudencial, nunca inferior a 45 minutos. Si no acudía ninguna persona ante una posible señal de alarma, los miembros volvían al lugar para realizar el butrón y posteriormente forzaban las cajas fuertes.
Cometido el hecho delictivo, abandonaban el lugar en dos coches, uno de ellos hacía de lanzadera y además era el utilizado para transportar las herramientas, y el de detrás llevaba el botín fruto del hecho delictivo.
La primera fase de la operación se saldó con la detención de una de las dos células, cuando acababan de perpetrar un robo en una entidad bancaria situada en Layos (Toledo). Los agentes les dieron el alto en el momento que los cuatro asaltantes subían al coche y emprendieron su huída sin hacer caso a las señales de detención.
Por ello, se estableció un dispositivo policial en torno a la A-42, en el que se detuvo a los cuatro ocupantes del vehículo.

La segunda célula intensificó sus medidas de seguridad para evitar ser localizados

Con la desarticulación de la primera célula, el resto del grupo incrementó las medidas de seguridad en sus movimientos y cambiaron de domicilio para evitar ser localizados. Finalmente se detuvo al resto de los integrantes del grupo y se llevaron a cabo varios registros domiciliarios de las viviendas usadas por los mismos, en los que se intervinieron diversas herramientas, prendas de vestir que utilizaban en los hechos delictivos, walkie talkis, 400 euros en efectivo, inhibidores de frecuencia, así como, los vehículos utilizados por el grupo.
Los agentes comprobaron que esta red iba actuar en 15 entidades bancarias más y en 3 gasolineras, ya que el grupo había realizado varios estudios preliminares sobre estas zonas.
Los detenidos son todos varones, con edades comprendidas entre 18 y 45 años, nacidos en Serbia, Kosovo y Yugoslavia. La primera célula estaba compuesta por  A.I., L.C, E.T, S.C, y la segunda por M.Z, M.B, así mismo han sido imputados otros dos varones más por los mismos hechos.
Todos ellos cuentan con numerosos antecedentes policiales por hechos relacionados contra el patrimonio y, de los seis detenidos, tres de ellos tienen decretada la expulsión del territorio nacional por la Delegación del Gobierno en Madrid y a otro se ha procedido a abrir un expediente por infracción a la Ley de Extranjería.
En la operación han participado agentes pertenecientes al Área de Delitos Contra el Patrimonio de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de La Comandancia de la Guardia Civil de Madrid.
Para más información pueden contactar con la Oficina de Comunicación de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid, en el teléfono918073902.

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